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Ajoblanco y salmorejo

salmorejo
No me he vuelto loca, ya sé que el verano se ha ido y que precisamente en el último post hablaba del confort food y todas sus reminiscencias otoñales, sin embargo me han traído una caja llena de tomates tardíos y he decidido que además de embotar sería una buena idea pegarle un último tiento a esta comida fresca de verano dado que el frío aún no azota y que cualquier carga vitaminada nos vendrá bien de cara a los temporales que vienen sin duda alguna.

Quiero proponerte 2 sencillas recetas que no por tardías resultarán peores, una el salmorejo, rey de las mesas Cordobesas, el otro el ajoblanco, de origen más difuso, pero típica en Andalucía y Extremadura. El tercero de esta triada sería el gazpacho que ya vimos como preparar en este post

Salmorejo

Plato Cordobés por excelencia, de origen humilde era una sopa fría basada en los restos de pan del día anterior, con la irrupción del tomate venido de las américas, esta sopa toma personalidad propia y un nuevo esplendor en el el siglo XIX. Prepararla tan sencillo como hacerse con:

150 ml de aceite de oliva virgen extra
1 Kg de tomates rojos bien maduros (de estos tengo bastantes)
250 gr de pan seco
2 diente de ajo
Una buena pizca de sal.

Elaboración:
Será rápida, limpiaremos los tomates y los echaremos a la batidora para que licuarlos, si hay niños sería conveniente filtrar las pepitas, añadiremos el pan a continuación, los ajos sin el germen, el aceite, la sal y un poco de pimienta.
Batir, enfriar, servir y disfrutar. Salmorejo listo en 5 minutos, como véis la diferencia con el gazpacho es que el salmorejo es más escueto en cuanto a ingredientes

ajoblanco
El ajoblanco es una sopa fría diferente respecto a sus dos primas que llevan tomate, popular en la cocina andaluza y la extremeña suele llevar tropezones de fruta, uvas blancas, melón o incluso he visto dados de mango.
Dicen los que entienden de estas cosas que que la receta tiene su origen en la península italiana y que seguramente vino junto con los cocineros de las legiones romanas, el pan, la almendra y el aceite serían fácilmente transportables por la soldadesca, esto explicaría el porqué de la popularidad de esta receta tanto en Extremadura como en Andalucía, ya que Roma tuvo allí sus plazas fuertes mientras estuvo por la Península Ibérica.

Sopa humilde como sus hermanas, esta receta también ha tenido un desarrollo gastronómico fuerte durante la segunda mitad del siglo XX cuando pasa a ser un plato a reivindicar tras años de identificación como comida de subsistencia. Delicioso y nutritivo.

Ajoblanco

Ingredientes:

100 gr de almendra sin tostar
2 dientes de ajo
1 l de agua
150 gr de miga de pan seco
100 ml. de aceite de oliva virgen extra
30 ml de vinagre
Una pizca de sal

Pondremos a remojar la miga de pan al que le habremos quitado la miga, una vez remojado lo pondremos en el vaso de la batidora con las almendras, el aceite, vinagre y sal al gusto. Añadiremos el resto del agua y lo trituraremos bien hasta conseguir una crema fina y blanca. Colarlo es optativo pero tomarlo fresquito no.
No me puedo resistir a la hora de aconsejar maridar estas sopas con una deliciosa tortilla de patata.

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